Guanajuato, Guanajuato.-La organización SANKENKAI KAN Internacional celebró una emotiva ceremonia de entrega de reconocimientos con el propósito de visibilizar y dignificar la trayectoria de atletas, entrenadores y promotores de las disciplinas de zumba, ciclismo y triatlón. El encuentro reafirmó que el deporte no solo se mide en marcas y medallas, sino también en el ejemplo silencioso que cada figura deja a las generaciones que vienen.
Articulado en torno a la filosofía del Goshin —corazón fuerte y firme—, el acto destacó el papel del deporte como motor de transformación social, convocando bajo un mismo reconocimiento disciplinas tan diversas como el ciclismo, el triatlón y la Zumba. Entre los gremios más ovacionados estuvo precisamente este último: los instructores Susana del Carmen Ramírez Rodríguez, Ana Laura Guerra Pérez, Victoria Barajas Prado y Alejandro Olmos Álvarez recibieron una distinción especial por su labor al frente de numerosos grupos de practicantes y su compromiso con la salud y la amistad en la ciudad.
Uno de los momentos de mayor solemnidad llegó con el reconocimiento póstumo a Felipe de Jesús Vizguerra Montero. Con 38 años de trayectoria en el ciclismo, Vizguerra fue no solo un competidor destacado, sino un promotor incansable que integró múltiples equipos y ocupó el cargo de regidor, siempre empujando el desarrollo del deporte desde los espacios públicos. Sus familiares recibieron la distinción que lo acredita como «Guanajuatense Distinguido», un legado que, como señaló la ceremonia, ahora suma ejemplo en lugar de kilómetros.
En el ámbito del triatlón, la tarde reservó un espacio especial para Saúl Navarro Smith, actual presidente del DIF Municipal y miembro activo del Club Ranas. Navarro fue reconocido tanto por su compromiso deportivo como por su labor social, y aprovechó el estrado para invitar a los atletas de la región a aprovechar los servicios de rehabilitación municipal en beneficio de su rendimiento.
El tributo histórico recayó sobre Germán Cortés Gutiérrez, fundador del Club Ranas, quien acumula 35 años de entrega al triatlón en Guanajuato. Su hoja de vida habla por sí sola: cinco participaciones mundiales, tres de ellas en Hawái —donde alcanzó el décimo lugar del mundo—, y la transformación de la Presa de la Olla en lo que hoy es reconocido como una auténtica cuna de atletas de alto rendimiento.
La ceremonia concluyó con un llamado colectivo a sostener ese «corazón fuerte» ante las adversidades cotidianas del deporte y la vida, reafirmando que Guanajuato no escasea en talento: lo que necesita es recordarlo, nombrarlo y celebrarlo.





