CDMX.- El Centro Deportivo Guelatao, en la Ciudad de México, fue testigo durante los días 20 y 21 de febrero de algo que difícilmente se borrará de los registros del deporte nacional: la selección de Guanajuato irrumpió en el Campeonato Nacional de Sambo y Combate Sambo como una tormenta calculada, y se fue con el título por equipos bajo el brazo, dejando atrás a delegaciones históricamente fuertes como las de Aguascalientes y Guerrero, quienes tuvieron que conformarse con el segundo y tercer lugar, respectivamente.
El marcador fue tan elocuente como contundente: 15 medallas de oro, 4 de plata y 3 de bronce para una selección que, lejos de la improvisación, lleva más de una década construyendo en silencio uno de los proyectos deportivos más sólidos del país. En la categoría senior, nombres como Abigail León y Norberto Rodríguez en combat sambo, junto a Francisco Torres y Kevin Aguilera, subieron al peldaño más alto del podio con la precisión técnica que solo dan años de trabajo sistemático. Pero el fenómeno guanajuatense no se agota en los mayores: la cantera respondió con igual o mayor fuerza. Fátima González, Alonso Villafaña, Camila Palma, Anel Miranda, Juan Gallegos, Luz Frías, Camila Gallegos, Fernando Cruz, Adolfo Salas, Abril González y David Yebra completaron la cosecha dorada en sus respectivas categorías de formación, dibujando el perfil de un relevo generacional ya en marcha.
Lo que convierte este campeonato en algo más que un título simbólico es el contexto en que se disputó. El torneo fungió como el primer selectivo nacional para definir quiénes vestirán el uniforme de México en el escenario internacional: los mejores resultados en las ramas varonil y femenil, desde categorías cadete hasta senior en los estilos sport y combat, servirán como pasaporte al Campeonato Panamericano Senior en Costa Rica en julio, y al Mundial de Menores que tendrá como sede a Grecia en octubre. Para los atletas guanajuatenses, el oro de febrero podría convertirse en el primer eslabón de una cadena que lleve su nombre a resonar fuera de las fronteras mexicanas.
El camino hacia los escenarios internacionales no es nuevo para el sambo mexicano. En el Campeonato Panamericano de Sambo 2025 celebrado en Guayaquil, Ecuador, México conquistó el tercer lugar por equipos con cinco oros, cuatro platas y seis bronces, siendo calificado por el entrenador nacional Julio Alberto Espinosa Morales como el mejor resultado histórico del país en esta competencia. En ese contexto, el protagonismo de Guanajuato no es casual: el propio entrenador reconoció que al proyecto nacional le han aportado de manera especial las asociaciones con mayor experiencia, entre las que Guanajuato destaca con más de 13 años de trabajo ininterrumpido.
La competencia realizada en el Guelatao reunió a selecciones de la Ciudad de México, Puebla, Estado de México, San Luis Potosí, Tamaulipas, Nuevo León, Coahuila, Morelos, el IPN, Baja California, Baja California Sur, Veracruz, Oaxaca y Querétaro, en una vitrina que refleja la creciente expansión del sambo por la geografía nacional. En ese marco de alto nivel, la Asociación de Sambo del Estado de Guanajuato recibió un reconocimiento especial por su labor de difusión en el sistema educativo, desde jardines de niños hasta secundarias, un trabajo de base que explica por qué sus competidores no solo ganan, sino que ganan con autoridad y profundidad de plantel.
El sambo, arte marcial de origen soviético cuyo nombre deriva de la expresión «defensa sin armas», ha encontrado en Guanajuato un terreno especialmente fértil. Lo que comenzó hace más de una década como una apuesta casi pionera se ha convertido hoy en la columna vertebral del sambo mexicano. Mientras otros estados construyen equipos, Guanajuato construye escuelas, y esa diferencia se mide en oro.






