León, Guanajuato.- Con el Arco de la Calzada como punto de partida y el Día Internacional de la Mujer como destino, León arranca este 25 de febrero una de sus apuestas más ambiciosas en materia de igualdad y deporte: el programa Mujeres León 450, Unidas por el Deporte, una iniciativa que durante doce días consecutivos convertirá a la ciudad en escenario de activismo, celebración y reflexión en torno al papel de las mujeres en el ámbito deportivo.
La propuesta va mucho más allá de las clases de ejercicio o las competencias. Su corazón es el programa «12 Días, 12 Acciones, 12 Historias», un recorrido que busca poner nombre y rostro a las leonesas que han construido su camino en el deporte con esfuerzo, resiliencia y liderazgo, muchas veces desde la invisibilidad. Cada jornada será una oportunidad para visibilizar esas trayectorias y, al mismo tiempo, lanzar un mensaje claro: el deporte es un espacio seguro para las mujeres, o al menos, debería serlo.
La agenda es generosa y completamente gratuita. Ferias deportivas, rodadas ciclistas, sesiones de yoga, charlas preventivas y clases masivas abiertas a toda la ciudadanía conforman un calendario pensado para que cualquier persona pueda sumarse, sin importar su edad ni condición física. El 27 de febrero, la firma de un pacto por las mujeres en el Palacio Municipal marcará uno de los momentos más simbólicos de la semana, mientras que el 2 y el 6 de marzo las activaciones estarán dirigidas especialmente a madres de familia. El cierre llegará el 8 de marzo con una Caminata por la Mujer en la Ruta León, una imagen que promete ser tan poderosa como el mensaje que la convoca.
El programa no es nuevo ni improvisado. En su edición de 2025 logró impactar a más de siete mil personas, y su solidez fue reconocida con el Premio de Emprendimiento de Buena Práctica en Ética e Integridad otorgado a COMUDE León, distinción que respalda lo que ya se vivía en las calles: que esta iniciativa toca fibras reales y mueve voluntades concretas.
En el marco de los 450 años de León, el deporte se convierte así en lenguaje común para hablar de lo que todavía falta: erradicar la violencia de género, consolidar la igualdad y garantizar que ninguna mujer tenga que pensarlo dos veces antes de salir a correr.






