Redacción.- La Selección Mexicana de fútbol logró este domingo una victoria por la mínima (1-0) ante Bolivia en un partido amistoso internacional disputado en el Estadio Ramón “Tahuichi” Aguilera, con miras a su preparación rumbo a la Copa Mundial de la FIFA 2026. La victoria, sin embargo, dejó más dudas que certezas sobre la capacidad ofensiva del equipo dirigido por Javier Aguirre, que generó pocas llegadas claras durante los 90 minutos.
El único gol del encuentro fue anotado por Germán Berterame al minuto 68, tras aprovechar un error del arquero boliviano Carlos Lampe, quien no controló un rechazo y permitió que el delantero mexicano empujara el balón al fondo de la portería. Esta situación fue la única ocasión clara que terminó en gol para el Tri, que durante buena parte del partido luchó por encontrar profundidad ofensiva.
Bolivia, por su parte, no fue un rival inofensivo. El conjunto local mostró orden en el mediocampo y generó más intentos a portería que México, con 13 disparos en total por 4 del Tri, según estadísticas del duelo, lo que refleja el desequilibrio en la creación de juego y la falta de definición mexicana pese al resultado final.
El partido se caracterizó por un ritmo disputado y físico, con varias interrupciones y faltas a lo largo de ambos tiempos. Raúl “Tala” Rangel, portero mexicano, tuvo intervenciones importantes en la primera mitad que mantuvieron el marcador sin goles, mientras que el equipo alternativo buscaba sin éxito generar peligro constante en el arco rival.
Este amistoso cerró una gira de preparación en la que México también había vencido por 1-0 a Panamá días antes, cortando una racha de seis partidos sin triunfo. No obstante, la falta de ideas ofensivas claras y la escasa producción en el frente de ataque mantienen la sensación de que el combinado nacional todavía no encuentra un funcionamiento fluido de cara a compromisos más exigentes hacia la Copa del Mundo.






