Tänak es el número uno en el podio y el Power Stage de Finlandia

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Redacción.- El estonio se subió a lo más alto del podio y de paso se llevo los 5 puntos dala última etapa, con esto se coloca a la puntga del campeonato con 180 puntos dejando atrá al seis veces campeón Sébastien Ogier con 158 puntos.

Su tercera victoria en los últimos cuatro rallyes, por 25,6 segundos del héroe local Esapekka Lappi, abrió una ventaja de 22 puntos sobre el vigente campeón, Sébastien Ogier, en su pelea por su primer título.

El éxito de Tänak desterró los recuerdos de la aplastante decepción de lo que le sucedió en Italia, cuando la dirección rota de su Toyota Yaris le privó de la victoria a un puñado de kilómetros de la meta.


Finlandia es la prueba rápida del calendario del WRC. Los caminos de tierra lisos que serpentean entre bosques y lagos cerca de Jyväskylä, los saltos enormes y las curvas ciegas sobre las crestas exigen la máxima valentía, y la prueba de este año no decepcionó.

Rugido por miles de aficionados estonios que cruzaron el Mar Báltico para apoyarlo, Tänak se encogió de hombros ante la desventaja de abrir las resbaladizas pistas del viernes para luchar con uñas y dientes con sus compañeros de equipo Jari-Matti Latvala y Kris Meeke y el piloto del Citroën C3 Lappi.

Fracciones de un segundo cubrieron al cuarteto hasta que Latvala y Meeke golpearon la misma piedra el sábado y cedieron, mientras que Lappi no pudo igualar el ritmo de Tänak.

Tänak se relajó el domingo en la corta especial final y aseguró unos puntos al el Wolf Power Stage para ganar cinco puntos de bonificación.

Su tercera victoria en los últimos cuatro rallyes, por 25,6 segundos del héroe local Esapekka Lappi, abrió una ventaja de 22 puntos sobre el vigente campeón, Sébastien Ogier, en su pelea por su primer título.

El éxito de Tänak desterró los recuerdos de la aplastante decepción de lo que le sucedió en Italia, cuando la dirección rota de su Toyota Yaris le privó de la victoria a un puñado de kilómetros de la meta.
Finlandia es la prueba rápida del calendario del WRC. Los caminos de tierra lisos que serpentean entre bosques y lagos cerca de Jyväskylä, los saltos enormes y las curvas ciegas sobre las crestas exigen la máxima valentía, y la prueba de este año no decepcionó.

Rugido por miles de aficionados estonios que cruzaron el Mar Báltico para apoyarlo, Tänak se encogió de hombros ante la desventaja de abrir las resbaladizas pistas del viernes para luchar con uñas y dientes con sus compañeros de equipo Jari-Matti Latvala y Kris Meeke y el piloto del Citroën C3 Lappi.

Fracciones de un segundo cubrieron al cuarteto hasta que Latvala y Meeke golpearon la misma piedra el sábado y cedieron, mientras que Lappi no pudo igualar el ritmo de Tänak.

Tänak se relajó el domingo en la corta especial final y aseguró unos puntos al el Wolf Power Stage para ganar cinco puntos de bonificación.