Ciudad de México.- La Selección Mexicana logró una hazaña sin precedentes en su historia mundialista al derrotar categóricamente 3-0 a República Checa en el Estadio Azteca.
Se trata de la primera ocasión en que el conjunto tricolor consigue ganar sus tres encuentros correspondientes a la fase de grupos en una justa máxima. El logro adquiere un valor adicional al completarse con la defensa imbatida, pues el cuadro mexicano no recibió un solo gol en contra a lo largo de los 270 minutos reglamentarios del sector.
Un segundo tiempo de contundencia
Tras una primera mitad disputada y sin anotaciones, la estrategia ofensiva de México rindió frutos en la parte complementaria mediante tres definiciones que sellaron el destino del encuentro:
Mateo Chávez fue el encargado de abrir el marcador al minuto 54. El lateral se proyectó en velocidad tras una férrea disputa de la pelota por Luis Romo, superó las marcas de la zaga europea y definió cruzado ante la salida del arquero Matěj Kovář para firmar su primer tanto internacional, además de hacer explotar a la afición mexicana.
Julián Quiñones extendió la ventaja sólo seis minutos después. Tras un gran pase de Gilberto Mora a Jorge Sánchez, la pelota quedó suelta y Quiñones aprovechó para anticipar a un zaguero y sumar su segunda diana personal en este torneo.
Finalmente, Álvaro Fidalgo puso cifras definitivas en el tiempo de compensación. El mediocampista finalizó una jugada colectiva iniciada desde propio terreno, Santiago Giménez no pudo definir ante la salida del arquero, Roberto Alvarado tomó la pelota suelta y cedió para Fidalgo para empujar el balón a las redes y coronar la fiesta en la capital del país.
Tarde de récords e hitos históricos
El triunfo no sólo sirvió para amarrar los 9 puntos de la primera ronda, sino también como escenario para momentos que quedarán registrados en los libros del balompié internacional.
Al minuto 77 de tiempo corrido, el guardameta Guillermo Ochoa ingresó al terreno de juego en sustitución de Raúl Rangel. Con esta participación, Ochoa sumó minutos de manera oficial en su sexta Copa del Mundo.
Con la fase de grupos concluida con éxito absoluto y el arco en cero, México cumplió con la expectativa ante su público y ahora disputará los Dieciseisavos de final el próximo martes en el Estadio Ciudad de México.





